Amor es una de esas palabras cargadas de múltiples sentidos. Explicarla con rigor es una tarea difícil.

Se puede hacer presente de diversas maneras: en la relación padre – hijo, hombre – mujer, en la amistad, en la religión...

Nacimos para amar y ser amados. Todo hombre actúa para así o para los demás por amor. Un hombre, por ejemplo, que va a la guerra y pelea con valor, probablemente lo hace por amor a su patria; una madre que cocina con devoción y esmero en cada comida que realiza, sin duda que lo hace por amor a sus hijos; un hombre que se suicida es porque ha perdido todo amor que sentía por sí mismo y por los demás dejándose llevar por una depresión...

El hombre es una persona social, que necesita del vínculo con otras personas. Sin amor, es un hombre frustrado.

Va por la vida buscando su “media naranja”. Para llegar a ella, tendrá que atravesar por encrucijadas, sufrirá y hará sufrir a muchas personas hasta encontrar a la indicada, hasta encontrar una de las razones de su existir “... Y así como si nada, sucede lo más hermoso...” (Shakespeare).

Sonreímos sin motivos, exteriorizamos nuestras alegrías, sentimos que todo es “color de rosa”. Nos preocupamos por la otra persona que en definitiva es la “culpable” de nuestro estado.

Las personas que antes no se fijaban en nosotros ahora lo hacen. Se dan cuenta que estamos bien y eso les atrae.

La vida no es fácil y siempre nos pondrá desafíos y pruebas que debemos superar para encontrar la felicidad. Esquivaremos obstáculos y tendremos nuestro premio por ello.

Según las leyes de la vida, somos seres que no nacimos para estar solos. Desde un primer momento nos encontramos acompañados, recibimos y sentimos las caricias, mimos, besos y demás afectos de los seres queridos que nos rodean, y a partir de ese momento comenzamos a conocer lo que implica el amor. A partir de acá, seguiremos en busca de más amor, un amor que nos llene, que nos haga sentir plenos.

“La experiencia nos enseña que amar no significa en absoluto mirarnos el uno al otro, sino mirar juntos en la misma dirección. No existen compañeros sino se hallan unidos en idéntica tarea, sino se encaminan juntos hacia la misma cumbre... ” (Antoine de Saint – Exupéry).

El amor es uno de los caminos más difíciles que deben transitar las personas y dependerá de cada una de ellas como decidan recorrerlo. Aquellas que puedan entregarse en forma plena al amor, develarán el verdadero tesoro que se esconde en estas cuatro letras que solas no significan nada, pero que unidas son dinamita.

Fuente: www.unimep.br/.../Cupido

Por María Calo